domingo, 12 de octubre de 2014

LA EDUCACIÓN, UN PRINCIPIO DE PAZ

“Los niños deben ir a la escuela y no ser explotados económicamente”. El presidente del Comité Noruego del Nobel, Thorbjorn Jagland, resumió con esa simple frase el criterio con el que se otorgó el galardón de la Paz en su última edición. Malala Yousafzai (Pakistán) y Kailash Satyarthi (India) fueron premiados gracias a la lucha que ambos, cada uno a su manera y en su país, libran a favor de los derechos de los niños. La apuesta por el acceso a la educación como el punto de partida para el desarrollo de la libertad ha sido central en esta edición, la semilla a partir de la cual crece el progreso.
El Premio Nobel de la Paz luce hoy como un mensaje a favor de los 168 millones de niños trabajadores en el mundo, una cifra que hace 14 años, cuando comenzaba el milenio, alcanzaba los 246 millones. Aunque el terreno que falta por recorrer es extenso, el avance de los últimos tiempos refleja la razón por la que el Comité Noruego del Nobel priorizó sus trabajos. El Espectador presenta sus historias.
* Malala: ‘Este es sólo el comienzo’


El martes 9 de octubre de 2012, Malala Yousafzai, una paquistaní de 15 años, volvía en el bus del colegio a su casa cuando un hombre subió y le preguntó su nombre. Al responder, recibió tres disparos, uno de ellos en la cabeza. La bala entró por su ojo izquierdo y salió por el hombro. Le destrozó los huesos de media cara y rozó su cerebro. Malala sobrevivió de milagro, pero el movimiento vinculado al régimen talibán, que reivindicó el atentado, anunció que intentaría asesinarla otra vez. Ahora, a los 17 años, Malala está recuperada y se ha convertido en un símbolo de la lucha por el derecho a la educación. Tiene en sus manos un premio Nobel de la Paz.

Desde 2009, bajo el seudónimo de Gul Makai, Malala escribía en un blog para la BBC y contaba cómo era la vida en la región de Swat, Pakistán. Una de sus primeras entradas decía: “En mi camino a casa desde la escuela escuché a un hombre gritando: ‘¡Te mataré!’. Apresuré el paso... pero para mi gran alivio vi que estaba hablando por su móvil y que debía de estar amenazando a otra persona”.

Su temor no era injustificado, porque para entonces el régimen talibán ya llevaba dos años controlando la zona. Había decapitado a muchos en las plazas de Míngora (la principal ciudad del valle del Swat), había prohibido cantar, bailar, reunirse con los amigos, ver televisión. A las niñas no las dejaba jugar a las peluqueras con las muñecas, mucho menos ir a la escuela. Para entonces, el Ejército paquistaní estimaba que los talibanes habían decapitado a 13 niñas, destruido 170 escuelas y colocado bombas en otras cinco.

La identidad de Malala se conoció después de que el Ejército recuperara el control del valle del Swat a mediados de 2009. Malala comenzó a ser un referente del activismo por los derechos de los niños. Aparecía en canales de televisión y radio denunciando los abusos contra menores junto con su padre, Ziauddin Yousafzai, un heroico maestro de escuela que, por educar, también fue amenazado por los extremistas y decidió publicar un anuncio en un periódico en el que decía: “Mátenme, pero no hagan daño a los niños de mi escuela, que rezan todos los días al mismo Dios en el que ustedes creen”. El padre de Malala fue, por cierto, el fundador de la escuela a la cual su hija nunca pudo regresar.

Las medidas represivas de los talibanes van mucho más allá del islam. Aplican una interpretación demasiado drástica de la ley coránica. Las referencias religiosas son un velo para ocultar las intenciones reales de la milicia radical. Sus acciones están orientadas más bien por su rechazo a modelos de Occidente, donde la educación de hombres y mujeres es un derecho, por sus fines políticos y su intención de perpetuar una casta dominada por los hombres.

El Gobierno condecoró el valor y las acciones de Malala y su padre. Sin embargo, el régimen talibán las repudió e intentó asesinar a Malala aquel 9 de octubre de 2012. Cuando fue atacada, la pequeña quedó inconsciente y fue operada en Peshawar. Pasó varios días en estado crítico hasta que finalmente fue evacuada a Birmingham, Inglaterra.

Esta experiencia, dolorosa y traumática, se convirtió en un impulso para seguir adelante. Desde que se recuperó, Malala ha llevado su llamado por el acceso universal a la educación ante las Naciones Unidas, en un histórico discurso que pronunció en julio de 2013. También ha recorrido el mundo dando conferencias en un sinnúmero de foros y eventos, y la revista Time la nombró una de las cien personas más influyentes del mundo.

El mismo año en que Malala por poco fue asesinada, fuerzas armadas oficiales y grupos armados ilegales atacaron a estudiantes, maestros y escuelas en al menos 22 países, entre ellos Siria, Nigeria y Tailandia, según Human Rights Watch. Malala se convirtió en la portavoz global de todos esos niños para los cuales ir a la escuela equivale a arriesgar la vida.
El año pasado, la joven publicó el libro Yo soy Malala, en el que relata su historia y la de su familia. Fue un éxito en ventas a nivel mundial, pero fue prohibido en las escuelas privadas de Pakistán, por calificarlo como poco respetuoso del islam.

Aunque Malala sueña con volver a la región del Swat, eso sería muy riesgoso para ella. Los talibanes siguen siendo una milicia poderosa y en cualquier momento podrían intentar asesinarla otra vez. Por eso se quedó en Birmingham. Vive allí con su familia y desde marzo de 2013 va al colegio de secundaria para niñas Edgbaston.

Ayer, cuando se convirtió en la más joven laureada con el Premio Nobel de la historia, Malala estaba en la escuela, en clase de química. Al salir, dijo que el galardón recibido “no es el fin, sino el principio” de su defensa por la educación de los niños. “Quiero ver a todos los niños yendo al colegio y beneficiándose de una educación”, afirmó, y confesó que cuando fue herida a tiros a los 15 años soñaba con ser médica, pero ahora quiere ser “una buena política”.

El comité del Premio Nobel destacó su “ejemplo” y su “lucha heroica”. A pesar de su juventud, Malala ya lleva más de cinco años dedicada a comunicar al mundo los abusos que se han cometido en su país contra los menores y a defender el derecho a la educación. Es, además, un ejemplo de que los niños y jóvenes también pueden contribuir a mejorar sus propias situaciones.

*Por los niños “nunca oídos” de la India

En una pequeña aldea rural de la India, un tutor les explica a los niños, primero, que por ser niños tienen unos derechos que no tiene la gente grande y que deben identificar sus gustos y trabajar para desarrollarlos. Hace una aclaración importante: si en sus vidas han ocurrido cosas malas no es porque se las merezcan, ni porque estén pagando los errores que otros cometieron. Simplemente existen injusticias y ellos no tienen por qué cargar esos karmas.

Como esa aldea existen otras 355 distribuidas por todo el país. Son los centros de acogida que Bachpan Bachao Andolan (BBA) dispone para los menores que han sido salvados de la esclavitud o del tráfico de personas. Allí viven, van a la escuela y se mantienen alejados de los matrimonios infantiles. Todo comenzó en 1980, cuando Kailash Satyarthi decidió poner marcha una idea que lo acompañaba de pequeño: “Desde que era niño me llenaba de rabia e impotencia ver que otros niños de mi edad tuvieran que trabajar y no pudieran ir a la escuela como yo”.

Así que un buen día decidió dejar su trabajo como ingeniero electricista y establecer BBA para materializar por fin una salida a la insatisfacción que lo perseguía. Bachpan Bachao Andolan significa “Movimiento por la Salvación de la Infancia” en hindi, y desde su fundación ha tendido la mano a más de 80.000 niños víctimas de la explotación infantil.

La organización no sólo alberga a los menores: recibe denuncias, vigila e investiga. La información recogida es entregada a la Policía, que tras ese primer paso se encarga de acudir a las fábricas clandestinas para desmontarlas y rescatar a los niños. BBA pone su parte, aunque resulte triste que sus avances luzcan pequeños en un país que registra más de 60 millones de menores explotados laboralmente.

En India, el trabajo infantil es ilegal, a pesar de que en algunos casos esté “avalado” por costumbres locales y creencias populares. En una sociedad caracterizada por diferenciarse en castas, los pequeños de las clases más bajas son vendidos en ocasiones por sus propios padres para obtener algún ingreso o son manipulados con preceptos religiosos que de una u otra manera intentan hacerles ver que su lugar en el mundo puede estar en un cuarto mal iluminado, trabajando junto a otros niños por más de 15 horas al día.

Cuando Satyarthi, quien se declara un seguidor de Mahatma Gandhi, se enteró de que su trabajo a favor de los niños le había merecido el Premio Nobel de Paz, no dudó en hacerles un homenaje: lo dedicó a “todos los niños cuya voz nunca antes había sido oída en el país (...) es un honor para todos estos niños que todavía sufren la esclavitud, están sometidos al trabajo y al tráfico”.

Gracias a él, ciertos productos en los mercados de la India llevan hoy la etiqueta “Libre de explotación infantil”, conocida como RugMark, una especie de certificación internacional que incentiva al cliente a privilegiar el consumo y asimismo invita a los productores a tomar acciones para erradicar el problema de manera conjunta.

Después de 34 años de trabajo, el Nobel de la Paz le dice a Kailash Satyarthi que los esfuerzos han valido la pena y el Comité Nobel Noruego le concedió, entre otros elogios, el de luchar férreamente por el derecho de los niños a la educación.

Su labor podría ser plausible desde mucho antes, pero ahora todas las cámaras lo buscan y quizá sea el momento de cosechar nuevas herramientas y encontrar nuevos aliados que le permitan extender su trabajo. “Satyarthi nos rescató y nos hizo dueños de nuestras vidas. Para mí es un héroe”, asegura Lakshman Singh, quien tras años de ser rescatado es hoy tesorero de BBA en Nueva Dehli y amigo personal del nobel.

Opinión
Al leer esta noticia me deja la reflexión de que una persona no debe ser rica, reconocida mundialmente, presidente, papa, entre otras, para dejar un semilla en la sociedad. Cualquier persona puede hacer algo para cambiar el mundo, incluso al dar comida a un pobre, botar la basura en el lugar correspondiente, con este tipo de pequeñeses se puede lograr algo grande.
Además me sorprende que para que una persona de verdad valore las cosas, las aprecie, luche por algo, tenga que haber sufrido.
Y realmente respeto a este tipo de personas que a pesar de lo sucedido siguen adelante, y luchan por las personas, por el mundo, sin ningún tipo de interés.

Noticia #1

AGUJEROS NEGROS

Las zonas controladas por el grupo Estado Islámico (EI) en Siria e Irak parecen "agujeros negros" de la información, donde las tomas de rehenes, las ejecuciones y el odio a la prensa occidental preocupan a los periodistas.
Se ignora lo que sucede en Faluya (500.000 habitantes), Ramadi, Mosul (dos millones de habitantes). A escala francesa, son ciudades de un tamañano considerable", constató amargamente Jean-Pierre Perrin, reportero del cotidiano francés Libération.
"Se trata de una guerra sin testigos. Los testimonios que habrá más tarde no tendrán el mismo valor. La memoria transforma todo", destacó este periodista, al ser interrogado por la AFP el sábado al margen del Premio Bayeux-Calvados (Francia) de los corresponsales de guerra.
El fotógrafo belga independiente Laurent Van der Stockt, varias veces galardonado por sus reportajes en Siria en 2012 y 2013 y célebre por sus redes en la zona, "no irá" a la zona controlada por el grupo ultrarradical EI.
"Es un fracaso", reconoció Jean-Philippe Rémy, el periodista del diario francés Le Monde que firmó el reportaje de 2013 junto con Laurent Van der Stockt en Siria.
"Con un periodista que se convierte en un animal de presa o en una pieza mecánica dentro de una máquina de propaganda, la cosa se vuelve terriblemente complicada", agregó.
Desde agosto pasado, cuatro rehenes occidentales, entre los cuales había dos periodistas estadounidenses, fueron decapitados por el EI.
"El EI mantiene una parte de su mitología a través de su violencia contra los periodistas y por sus misterios sobre lo que sucede en el interior", opinó Christophe Deloire, secretario general de Reporteros sin Fronteras (RSF).
El resultado es que el conflicto "desgraciadamente sólo puede ser cubierto con fuentes indirectas", explicó.
- Mutación ideológica -
El presidente del jurado del Premio Bayeux 2014, el periodista norteamericano Jon Randal, dice que es "muy pesimista".
"No sólo no se puede ir al lugar, sino que esos grupos radicales dominan todos los medios modernos y las redes sociales", dijo con preocupación el hombre que durante 30 años fue corresponsal de guerra del Washington Post.
Es cierto que un reportaje en el califato proclamado por los yihadistas en Siria e Irak fue difundido en el sitio de información Vice News con sede en Nueva York. Pero ese documental, firmado por el periodista anglo-palestino Medyan Dairien, provocó una controversia.
"Es propaganda", sostuvo Laurent Van der Stockt. "Está en el límite del militantismo. A veces se tiene la impresión de que es el EI mismo el que filma", y "eso significa que sólo son autorizados a ir con él los periodistas que comparten cierto número de valores, comenzando por la religión", añadió.
Desde Eritrea hasta la región de Baluchistán, en Pakistán, pasando por Afganistán, algunas de cuyas regiones sólo son accesibles después de un mes de caminata, "los agujeros negros de la información" no son una novedad, afirmó RSF. Pero "hubo una mutación ideológica", señaló Jean-Pierre Perrin, que cubrió Afganistán a partir de la época de la ocupación soviética.
"El hecho de viajar con muyahidines no implicaba otros riesgos que los inherentes a una guerra: morir a manos del ejército soviético, saltar en la explosión de una mina o ser víctima de un bombardeo. Pero eso no implicaba necesariamente ser secuestrado, golpeado, torturado, ejecutado. Ellos no consideraban al periodista como un enemigo", insistió el periodista.
Jean-Philippe Rémy observó este fenómeno en Somalia.
"Hubo una primera etapa en la cual había muchos peligros, pero aceptables, como caudillos de guerra que disparaban por cualquier cosa, para caricaturizar un poco. Pero cuando una dimensión ideológica se sumó a esto y los shebab comenzaron a extenderse, dijeron 'de ahora en adelante sólo queremos hablar con periodistas que sean sobre todo somalíes, musulmanes, y que conocemos desde hace mucho tiempo'. A partir de ese momento se terminó. Ya no se pudo leer ni un solo artículo de fondo por ese motivo", lamentó.

Opinión
El mundo se encuentra tan enfocado en algo que ya olvida lo demás, o las prioridades en otras cosas. Se manipulan tanto la información de tal forma en que yo personalmente no se a que lado apoyar entre el conflicto Israel - Palestina, además se olvida que en el mundo hay más guerras.
En este tipo de guerras las personas se convierten en animales, no razonan, sus acciones se reflejan por la ignorancia, el odio, el desprecio y violencia.


Noticia #2

LECCIONES DE ANTIOQUIA PARA MEJOR LAS ESCUELAS

"Los violentos han fragmentando tanto nuestra sociedad que durante años lo único que importó fue sobrevivir. Comenzar a hablar de educación en ese contexto, hace 15 años, no fue fácil. Yo recuerdo cuando se burlaban de nosotros. Cuando nos decían que la educación no daba votos. Cuando nos decían que era imposible derribar a los corruptos de Antioquia. Soñar es fundamental para poder avanzar", dijo el gobernador de Antioquia Sergio Fajardo este jueves durante en la Primera Cumbre Nacional de Educación, en Medellín.
Junto al Secretario de Educación de Antioquia, Felipe Gil, Fajardo le contó a un auditorio de 2.500 maestros cómo podrían en otras regiones comenzar a poner la educación en la lista de prioridades enunciado algunas de las iniciativas que han funcionado en Antioquia:
1. Comprometer a los funcionarios locales a través de figuras (como Pactos por la Calidad Educativa) que vienen acompañados de evaluaciones a las escuelas. De esta manera los políticos comienzan a asumir compromisos con el sector y los funcionarios interiorizan su compromiso personal con la educación.
2. Garantizarle a los niños medios de transporte para que lleguen a las escuelas. Implementar estrategias para hacer más fácil el acceso como financiar rutas escolares "ya sea en carro, chalupas o animal el niño debe llegar a clase".
3. Entregarle a las comunidades urbanas y rurales espacios dignos para aprender, encontrarse y generar conversaciones. "Los parques educativos de Antioquia que se han inaugurado son, para muchas personas, el lugar más bonito del municipio y si los maestros habitan el lugar más bonito comenzamos a situar la eduación en otro lugar".
4. Subirle la calidad a los maestros y rectores. En los últimos años, Antioquia ha invertido $21 mil millones de regalías en programas de formación docente y ha entregado 600 becas. "A los profesores hay que regresarles la dignidad por su profesión. Los maestros becados son reconocidos por sus alumnos y por los padres de familia como personas importantes".
5. Evaluar, pero bajo metodologías atractivas. Antioquia implemetó a través de la estrategia Olimpiadas del Conocimiento una metodología de evaluación en competencias básicas (lenguaje, matemáticas y componente flexible) por medio de pruebas eliminatorias que vinculan a toda la comunidad educativa alrededor de la también una fiesta donde el la inteligencia es el centro.

Opinión
Me alegra que Antioquia al fin despierte y se interese por la educación, ya que los jóvenes y niños de hoy en día son el futuro del país, al ofrecerles una buena educación, posiblemente en un futuro ellos le ofrezcan algo al país.
Pero creo que antes de empezar a realizar este proyecto, se debería reacciones frente al porqué la educación está fallando hoy en día y que se puede hacer frente a esto, y posteriormente pasar a los 5 pasos.


Noticia #3

COLOMBIA, LIBRE DE ÉBOLA

Hace un par de semanas, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) empezó a emitir una serie de comunicados de prensa con el propósito de aclarar algunas de las dudas que se han generado en torno a la epidemia de ébola que agobia al occidente africano. La mayoría querían advertir sobre la infinidad de desinformación que se está generando en muchos países que adelantan protocolos de seguridad para prevenir la entrada del virus. Allá, por ejemplo, como se lee en uno de los documentos, ya se han enviado llamados de atención a cuatro empresas que promueven desde aceites naturales para evitar el contagio hasta curas fraudulentas como ozono administrado por vía rectal. Pero, por el momento, como se sabe, no hay una cura en el mercado. El ZMapp, medicamento experimental, ha sido suministrado a algunos pacientes con cierto éxito, pero está agotado.
Y aunque resulta apenas normal que después de la muerte del paciente estadounidense y de la posible presencia del ébola en Brasil la población de este lado del mundo esté cada vez más nerviosa, los llamados de las autoridades coinciden en una cosa: hay que tener calma; hay que evitar las falsas alarmas; hay que tener criterio a la hora de revisar la información.
Pero ayer, en Colombia, eso no sucedió. Luego de que el Ministerio de Salud anunciara que se ha llevado a cabo un protocolo de seguridad con tres viajeros provenientes de Liberia, Sierra Leona y Senegal, fueron muchos los que no supieron digerir el anuncio. En pocas horas el hashtag #SiElEbolaLlegaAColombia se convirtió en tendencia nacional. Y pese a que muchos de los trinos eran tan solo bromas, algunos replicaban que ese virus, que ya ha cobrado más de 4.000 vidas, está en el país.
Sin embargo, cosa muy distinta había dicho el ministro Alejandro Gaviria en horas de la mañana: “Hay tres personas provenientes de África. Dos de ellas ya fueron descartadas y el otro sigue en estudio solo por el hecho de venir de uno de los países donde la enfermedad está latente”. Y luego volvió a aclarar en Twitter, ante la bandada de trinos que pedían claridad: “Simplemente se les ha hecho monitoreo a tres personas. No tienen síntomas. No hay ningún sospechoso”.
Gaviria se refería a un protocolo que siguen los profesionales de la salud para evitar que la enfermedad arribe al país. Un procedimiento que, como lo explicó el viceministro de esa cartera, Fernando Ruiz, empieza justo en el momento en que algún viajero entra al aeropuerto, donde se hace una encuesta detallada para saber si alguno estuvo en África Occidental en las últimas tres semanas. De hallar alguno, el proceso, claro, es mucho más cuidadoso: se hacen exámenes y se lleva a cabo todo un plan de seguridad. Pero eso, como ahora, no indica que exista algún síntoma o algún enfermo. En suma: en Colombia no hay ébola. No se ha registrado el primer caso de la enfermedad.
Ahora bien, esto no implica que el país esté libre de riesgo. “Estamos trabajando en una serie de lineamientos que tienen que ver con el manejo y la evaluación de los pacientes. No se puede bajar la guardia. Es un riesgo latente”, dijo Ruiz.
¿Qué pasaría si realmente se detectara un caso? Pese a que hay un probabilidad muy baja, en parte porque el tránsito aéreo con África es escaso (no hay vuelos directos y apenas se reciben 250 personas al año, mientras que EE.UU. recibe 8.000), el país, según Gaviria, está preparado. “Ya se distribuyeron 33 trajes especiales en Bogotá y algunos en las regiones. También, tenemos detectadas una serie de instituciones hospitalarias identificadas en las principales ciudades con condiciones adecuadas de aislamiento”.
Además, hay que tener en cuenta un dato clave antes de alarmarse: el ébola no se transmite por vía aérea. Únicamente por contacto con secreciones humanas, sea sangre, orina, saliva, semen o heces. Eso quiere decir que las posibilidad de contraerlo es baja. De hecho, su ratio está calculado en 1,9. Eso quiere decir que ese es el número esperado de casos secundarios que puede generar la infección en una población vulnerable. El del sarampión es de 18 y el del VIH 10,6.

Opinión
Creo que, siendo ignorante en el tema, las personas que tienen ébola se puede decir que tienen falta de aseo, ya que el ébola se transmite únicamente por contacto con secreciones humanas, sea sangre, orina, saliva, semen o heces. Si se sabe que de esta forma se transmite una persona consciente toma medidas acerca de esto como no entrar a baños públicos, evitar contacto con todo este tipo secreciones.
Además en áfrica pienso que hay tanto infectado ya que gran parte de este continente no tiene la protección, aseo, ayuda para evitar esto. 
Y por último creo que las noticias son demasiado alarmantes, hacen que las cosas se vean peor de lo que es.

Noticia #4

LAS TRANSFORMACIONES DEL MUNDO GAY

Cinco años, viajes por cuarenta y cinco países y más de seiscientas entrevistas hicieron posible la realización del libro Global gay: cómo la revolución gay está cambiando el mundo. Frédéric Martel, uno de los más renombrados sociólogos y periodistas franceses, director de investigaciones en el Institut de Relations Internationales et Stratégiques (IRIS) de París, condensa en 330 páginas un descomunal estudio sobre las transformaciones que está experimentando la comunidad gay en el mundo.
Usted habla de la “cultura global gay”, ¿la globalización está uniformando los consumos y formas de identificarse de la comunidad homosexual?
Esta globalización de la “cuestión gay”, la cual describo en mi libro, es de tendencia muy americanizada y no resulta en una uniformación. La comunidad gay tiene expresiones locales que marcan la diferencia, está muy arraigada en la cultura local.
¿Cómo identificar las transformaciones de lo que usted denomina “revolución gay”?
Si transponemos el mapa de la homofobia a otros escenarios, como el de la libertad de prensa, entre otros, vamos a ver que no coinciden. Un país no puede tener libertad de prensa y de opinión si en él no se respetan los derechos de la comunidad homosexual. El mundo está cambiando con las victorias en las luchas libradas por cientos de personas en pro de los derechos humanos que contemplan la igualdad de la comunidad gay.
¿Cuáles son las formas de homofobia más patentes en el mundo?
En los últimos años, en muchas partes del mundo hemos pasado de la criminalización de la homosexualidad a la de la homofobia. Podríamos agrupar dos formas de homofobia a nivel mundial: una que llamaría “homofobia fría”, que se esconde detrás de algunos valores, de un exacerbado afán de soberanía nacional y de antiglobalización, como se puede ver en Rusia, China y Europa del Este, entre otros países, y la forma de homofobia que llamaríamos “caliente”, que tiene un sentido religioso y está presente en los países árabes, en Irán y en algunos países de África.
Aun así, su libro muestra que en el mundo se ha logrado una mayor aceptación de las prácticas de la comunidad homosexual.
En Nueva York y Ámsterdam, por ejemplo, la vida gay está en todas partes y en diferentes áreas, no únicamente en un gayborhood, como llamamos a los barrios gais. Estudié esas áreas observando cómo están integrados los gais, cómo han sido aceptados sus derechos y cómo se ha legalizado el matrimonio homosexual. Los barrios donde viven ahora se caracterizan por una mezcla sexual no compartimentada y más fluida.
¿Esta convivencia que respeta y tolera la diferencia se está dando únicamente en Occidente o en todo el mundo?
No sólo está pasando en el mundo occidental, también existe en México, Brasil, Tel Aviv y Tokio. Nos dirigimos hacia un mundo “posgay”, concepto que, como muestro en mi libro, hace referencia a la superación de la “identidad gay” luego de la liberación y la obtención de la posibilidad del matrimonio para todos. Una identidad construida por otros valores, ante la ley y no simplemente por las preferencias sexuales.
¿Cómo es la relación entre los partidos políticos de derecha y de izquierda con la comunidad gay?
La relación en este sentido ha sido compleja. En algunos países, los partidos de derecha han contribuido a la defensa de los derechos de los homosexuales; en otros son los partidos de izquierda quienes han abierto el espacio para nuevas militancias. Pero ni la extrema derecha ni la extrema izquierda han hecho algo por los derechos de los homosexuales.
Las declaraciones del expresidente iraní Mahmud Ahmadineyad en 2007, sobre la no existencia de los homosexuales en su país, ¿nos podrían hacer pensar que existe una tendencia homofóbica en la región?
Depende de los países a donde uno vaya. En Egipto y en Líbano existe una vida gay que no se puede desconocer. Pero si vas a Arabia Saudita o Irán, son países donde la vida gay es asfixiada por las restricciones y sigue siendo muy clandestina. No sólo el tema de la preferencia sexual es reprimido, sino también la sexualidad en general: no puedes tener relaciones sexuales antes del matrimonio. Periódicamente, Irán condena a muerte a homosexuales por el delito que denominan “crimen sexual” o sodomía.
En Colombia se adelanta un fuerte debate público sobre la adopción por parte de parejas del mismo sexo. Algunas personas que se oponen a ella pero defienden los derechos de los homosexuales en otros planos han sido llamadas homofóbicas. ¿Qué opina?
También fue un tema de acalorado debate en los países europeos. Pienso que se tiene que dar de manera abierta, donde exista la posibilidad de que medien los argumentos de todas las partes. El debate no se puede reducir a un solo punto de vista ni caer en la agresividad.

Opinión
Lo que pienso acerca de la homosexualidad es que es respetable, cada persona es libre de hacer lo que quiera, es libre de tener distintos gusto. El ser homosexual no lo hace diferente a las personas heterosexuales, tienen los mismos derechos, por tener inclinaciones sexuales diferentes no significa que se les quiten derechos. 
Pero con lo que no estoy de acuerdo es sobre la adopción, ya que afecta en parte el desarrollo de un niño, tanto a nivel personal como social, incluso psicológico. 



Noticia #5

EMPRESARIOS POR EL AGUA

En el primer conversatorio, que tuvo lugar en Bogotá, algunos empresarios dieron a conocer sus iniciativas para conservar las cuencas hídricas. Pero antes, la discusión dejó claro que existe una brecha entre la gestión del recurso hídrico que realiza la empresa privada, el Estado y las comunidades.

Según los asistentes al evento, entre los que se encontraban representantes de empresas como Isagén, EPM, Emgesa, Andesco, Grupo Argos y Fedecafé, así como del Ministerio de Medio Ambiente, hace falta mejorar la gobernanza del agua y fortalecer su institucionalidad a partir de una agencia que tenga claridad administrativa, concluyó Ricardo Lozano, exdirector del Ideam y consultor ambiental.

De acuerdo con Luis Fernando Rico, gerente general de Isagén, “existen problemas de gobernanza frente al tema del agua y hacen falta unos lineamientos previos sobre las cuencas”. Según Rico, los empresarios llegan primero que el Estado y esto obstaculiza un manejo adecuado del recurso.

Frente a este tema, Claudia Patricia Pineda, directora de gestión integral del recurso hídrico del Minambiente, dijo que es necesario analizar las regiones por separado y suministrar información local a través de los planes de manejo y ordenamiento de las cuencas (Pomca) para que se logre el equilibrio entre el aprovechamiento económico y la conservación de la estructura físico-biótica de la cuenca.

Piedad Monsalve, gerente de sostenibilidad y comunicaciones del Grupo Argos, sugirió que en el Plan de Desarrollo se deben priorizar las zonas donde existe estrés hídrico y, aunque ya cuentan con una herramienta denominada Water Line Tool, es necesario “volver más ácidos los modelos para particularizar las metas”.

Luis Fernando Samper, representante de comunicaciones de Fedecafé, se refirió a las estrategias llevadas a cabo en la protección de las cuencas y microcuencas donde se asientan los cafeteros. Este sector prioriza un proyecto conocido como Gestión Inteligente del Agua, que pretende ahorrar hasta el 98% del líquido que tradicionalmente se utiliza en los cultivos.

Por su parte, María Isabel Gómez, ingeniera ambiental encargada de la gerencia en desarrollo sostenible de EPM, mencionó iniciativas en la cuenca alta y en la cuenca baja del río Medellín, así como una nueva cultura del agua y una integralidad en los sectores. Sin embargo, Pineda, del Minambiente, reclamó que, a pesar de los proyectos internos de las empresas, aún no hay mediciones que muestren cambios reales. Por eso es clave que “todos entreguemos y todos nos veamos estratégicos”. Así “se harán explícitos los costos sociales y ambientales que hay detrás de no cuidar el agua”, como aseguró Pierre Urriago, de Andesco.

Opinión
Pienso que la intención de estas personas de buscar medios para que el agua llegue a todas las regiones es buena. Pero  creo que para poder lograr lo que se quiere se debe observar primero el problema que evita que esas regiones reciban agua. Además están tomando el agua como algo se "toca" cuidarlo, no como algo que se debe cuidar.
Lo principal a hacer es mirar los desperdicios de aguas actualmente, y de ahí tomar medias frente a esto para así proceder a resolver otros problemas.


Noticia #6